jueves, 29 de mayo de 2014

INSTITUCIONES EDUCATIVAS

En contraposición del resto de animales que sólo tienen instintos y aprenden por imitación, impregnación precoz o condicionamiento, el hombre es la única especie capaz de educarse. Es más, con la educación, el hombre abandona su esencia animal al adquirir conocimientos, al aprender a hacer cosas y al aplicar valores a su conocimiento y actuación.

Pero las características genéticas del hombre (cerebro, físico, sentidos, etc.) no explican por si mismas su condición de ser educable, lo que le hace necesitar del aprendizaje es su ser social. Porque mediante la educación el ser humano aprende elementos necesarios para su vivencia social, que de otra forma no podría aprender a corto plazo. Prueba de que la educación es una construcción social, es que el ser humano sólo se desarrolla por la asistencia de otros, algo muy palpable en sus primeros años, y posteriormente trasmite la cultura entre hombres, bien sea a través de personas cercanas o bien a través de  instituciones educativas y culturales organizadas para ese fin.

La educación es pues un agente de socialización que trasmite la cultura de manera formal de generación en generación. Para ello se apoya en diversas instituciones organizadas por el hombre que denominamos genéricamente “sistema educativo”. Las principales instituciones educativas podrían ser: los propios seres humanos entre iguales, la familia, la escuela, el currículum escolar y las instituciones sociales que regulan todo ello.

Existen procesos educativos desde las primeras generaciones de hombres, al principio la única institución educativa formal que enseñaba a sobrevivir, era la familia. Cuando aparece la escritura, el hombre siente la necesidad de contar lo que va aprendiendo, comenzando por los medios y técnicas para trasmitir la información, es decir por la propia escritura y su transcripción. De este modo comienzan a aparecer las escuelas que enseñan lectura y escritura, y cuando estas técnicas se dominan amplían sus enseñanzas al cálculo (matemáticas y geometría), a otras enseñanzas de la naturaleza (filosofía y ciencias) y a la transmisión de las vivencias transcendentes (religión y teología).


No obstante cada civilización ha ido colocando su foco de atención en unos aspectos más que en otros. Las primeras civilizaciones crean instituciones educativas enfocadas al aprendizaje de las cuestiones de supervivencia de la propia sociedad (el arte de la guerra, el gobierno, las leyes y costumbres, los planteamientos religiosos y filosóficos, etc). La educación de los niños para ser miembros activos de la sociedad, corre a cargo de sus progenitores, o dicho de otro modo, la familia es la primera institución educativa de la sociedad.

Los filósofos griegos son quienes establecen la necesidad de instruir a los niños desde pequeños a través del juego y la socialización, que aprendan la lectura y escritura y cuestiones sociales básicas. Sin embargo las instituciones educativas son escasas prácticamente hasta el siglo XIX. Podemos citar las escuelas de niños (solo para una minoría o de forma individual) en la Edad Antigua, las universidades a partir de la Edad Media, los centros de estudios en la Edad Moderna y el inicio de la expansión de las escuelas de primeras letras con la Ilustración y su apuesta por la educación universal y gratuita.


Pero insisto, en todo el proceso histórico hasta el siglo XIX, la primera institución educativa es la familia, y a la sociedad en su conjunto no le cabe ninguna duda de que esto es así, de que los padres son los responsables de la educación de sus hijos. Pero todo eso cambiará a partir del triunfo de los postulados de la Revolución Francesa. Ya lo veremos otro día…

No hay comentarios:

Publicar un comentario